Reducir las actualizaciones y las reimpresiones
La información de un establecimiento puede cambiar con regularidad: un precio, un plato, una disponibilidad, un horario o una nueva oferta.
Con una carta de papel, estas modificaciones pueden requerir reimprimir la totalidad o parte de los soportes afectados.
Con una carta digital, la información puede modificarse directamente en línea. El mismo acceso puede entonces permanecer en su sitio mientras el contenido evoluciona.
Para los equipos, esto evita, en particular, tener que gestionar varias versiones de una misma carta o sustituir soportes con cada modificación.
Limitar algunas preguntas repetitivas
A los equipos se les solicita con regularidad información que puede ser relativamente sencilla: composición de un plato, alérgenos, horarios, servicios disponibles o funcionamiento de un equipamiento.
Una carta digital puede presentar más información sobre los platos, mientras que una guía digital de estancia puede reunir los datos prácticos del hotel.
El cliente puede así encontrar directamente parte de las respuestas que necesita, sin tener que preguntar constantemente a un camarero o al personal de recepción.
Esto no significa que desaparezcan los intercambios con los equipos. El personal sigue siendo esencial para aconsejar, recibir y responder a las solicitudes que requieren una verdadera interacción.
Facilitar los intercambios con una clientela internacional
En un establecimiento que recibe a una clientela internacional, el idioma puede complicar a veces los intercambios.
Una carta disponible en varios idiomas permite a los clientes consultar directamente los nombres de los platos, sus descripciones o cierta información complementaria en un idioma que comprenden.
Esto también puede facilitar el trabajo de los camareros, que no tienen necesariamente que traducir oralmente cada información ni explicar sistemáticamente la composición de un plato.
En un hotel, el mismo principio puede aplicarse a la información práctica, los servicios, las actividades o las recomendaciones.
No obstante, la calidad de las traducciones sigue siendo esencial: ofrecer varios idiomas solo es realmente útil si la información sigue siendo clara y comprensible.
Dar más información sin sobrecargar a los equipos
Una carta o un folleto en papel impone ciertas limitaciones de espacio.
Un soporte digital puede permitir presentar más información sin multiplicar los documentos: descripciones detalladas, fotos, alérgenos, idiomas adicionales, información práctica o contenidos complementarios.
Para los equipos, esto puede evitar tener que explicar oralmente cierta información que ya es accesible para el cliente.
El objetivo no es detallarlo todo, sino poner a disposición la información útil en el momento adecuado.
Centralizar la información del establecimiento
En un hotel, la información puede ser abundante y referirse a temas muy diferentes: desayuno, piscina, spa, restaurante, actividades, eventos, wifi, horarios o información de salida.
Una guía digital permite reunir esta información en un mismo espacio.
El cliente puede entonces consultar directamente los datos que necesita, incluso cuando no está delante de la recepción.
Para los equipos, esta centralización puede contribuir a reducir algunas solicitudes repetitivas y a evitar tener que buscar o transmitir varias veces la misma información.
Permitir que los equipos se centren en el servicio
El principal interés no es, por tanto, sustituir una tarea humana por una herramienta digital.
Una carta digital o una guía de estancia puede, sobre todo, asumir parte de la información repetitiva para que los equipos puedan dedicar más tiempo a la atención al cliente y el asesoramiento, así como a las solicitudes que requieren su intervención.
La eficacia depende, evidentemente, del establecimiento, de su organización y de las funcionalidades que ofrece la solución utilizada.
Una herramienta que acompaña el día a día de los equipos
Una carta digital o una guía de estancia puede así facilitar varios aspectos del día a día: actualizar la información, responder a ciertas preguntas habituales, comunicarse con una clientela internacional o centralizar los datos útiles.
Estos usos no sustituyen el papel de los equipos. Simplemente les ofrecen otro medio para transmitir la información y pueden ahorrarles parte de las tareas repetitivas.